Entrevista con Sergio Sarmiento

Ésta es la entrevista que me hizo Sergio Sarmiento, ¡disfrútala!

***

Sergio Sarmiento (SS), conductor: Tengo aquí un libro, es un libro que se llama “Todas mis vidas posibles”, es un libro de una autora que yo aprecio en lo personal.

Ella tiene otras novelas, recuerdo en particular, y aquí de hecho la entrevistamos por la obra “Sin diosas”, y ésta es una novela especial para mí porque antes de que saliera publicada ya me habían platicado una de las ideas fundamentales de esta novela.

Y, pues sí, imagínese usted que a lo mejor se llama José Pérez, pero resulta que hay otros José Pérez en el mundo; imagínese qué fascinante lo distintas que pueden ser las circunstancias bueno, esto es parte, uno de los ángulos de esta novela “Todas mis vidas posibles”.

Está con nosotros aquí en la cabina de “La Red” de Radio Red esta autora, que no sólo es muy buena escritora, una gente que yo aprecio mucho, una mujer muy guapa, también eso ayuda mucho, se supone que no, pero sí ayuda, y se llama Beatriz Rivas.

Beatriz Rivas (BR): Qué bueno que no es tele, así se quedan con las ganas de saber sí soy o no soy; digo, que qué bueno que no es tele por lo de guapa, porque entonces se decepcionan…

SS: No te preocupes, porque este programa no es para tele, pero todo es cuestión de que…

Guadalupe Juárez (GJ): Pero no creo que nadie se decepcione Beatriz. Cómo estás, bienvenida, muy buenos días.

BR: Gracias, muchas gracias.

SS: Cuéntanos, cómo surge esta novela.

BR: La novela surge a partir de dos cosas que me pasaron; una, empecé en Internet a buscar mi nombre porque quería ver cómo le estaba yendo a mi novela anterior, “Viento amargo”, y de pronto aparecieron muchas Beatrices Rivas. Mi nombre es bastante común.

Lo impresionante es que de pronto veo “Beatriz Rivas fue asesinada”, creo que de 30 puñaladas, hasta me toqué y dije, por lo menos no me dolió.

Y hay un chorro de Beatrices Rivas, ésta era una luchadora social en Colombia; hay una corredora campo traviesa en Galicia; hay una contadora pública de Hoollywood que sale mucho, y vi una cantidad de vidas posibles para un mismo nombre que dije, yo tengo que escribir de esto.

Entonces elegí 10 Beatrices Rivas y decidí contar sus historias; por ejemplo esta colombiana que encontré, cuando volví a buscarla ya no aparecía, entonces ahí sí utilice mi imaginación para crear un personaje asesinado y la volví muerta de Juárez, es una periodista que va a Juárez para investigar las muertes y acaba siendo ella asesinada.

Digamos que son 10 historias de 10 Beatrices, todas distintas, pero es una novela, porque tú te vas dando cuenta conforme lees que la Beatriz dos es la mamá de la seis, por decir algo, la cuatro es vecina de la ocho, la nueve es hija de la uno…

SS: Están relacionadas…

BR: Exacto. Entonces es una novela, digamos que es un rompecabezas, son 10 Beatrices que van conformando un rompecabezas. Ésta fue una primera idea…

SS: Dices que hay dos vertientes.

BR: Y la segunda es una carta que recibí hace como un año, es una carta manuscrita, la abrí, sin darme cuenta del sobre, sí me dio, se me hizo raro que viniera escrita a mano, porque todo mudo o te manda mails o escribe en computadora.

Comencé a leerla y era una carta muy bien escrita en español, aunque se veía que no era su lengua materna, donde me decía que había leído mi novela “La hora sin diosas”, que le había gustado mucho.

Y es un hombre que se presenta como una persona sobre todo con muchos conocimientos en filosofía, había leído mucho sobre Nietzsche, sobre Alma Mahler y de pronto me dice, aquí lo voy a leer: “Lamento mucho tener que decirle -cuando yo leí esto, dije, me va a decir que es usted una bestia peluda que no entendió la filosofía de Nietzsche, que Heidegger, yo qué sé, pero no, dice- lamento mucho tener que decirle que soy actualmente preso en el pabellón de la muerte aquí en Florida.

“Me hallo aquí porque maté a mis exnovias Gloria y Lisa, estoy torturado por el remordimiento, sé que he causado mucho, mucho sufrimiento a las familias de ellas, no sé cuándo me van a ejecutar, pero sí sé que mi tiempo en esta tierra es limitado.

“Viviendo noche y día en el confinamiento solitario, no tengo acceso a las librerías y las bibliotecas, por consiguiente me considero un hombre de dicha cuando logro conseguir un libro sobre la historia intelectual.

“Su novela fue para mí una piedra preciosa, le agradezco mucho por haberla escrito, le deseo mucha suerte y éxito en su carrera. Reciba un respetuoso saludo de William Coray”, y pone el número de preso, Union Correctional Institution Raiford, Florida.

GJ: Te emocionó en ese momento…

BR: Me impresionó mucho…

GJ: Porque ahorita que la lees, todavía…

BR: No, no, no es que es muy impresionante, la he leído y me impresionó mucho, y sentí…

SS: Así tan sencillo, estoy preso, porque maté a mis dos exnovias…

BR: Y lleva diez años, 10 años esperando a que lo maten, pero sí es un sentimiento muy raro. Primero me dio mucho gusto que una novela mía acabara en manos de de un preso en Miami. Entonces sí me dio como orgullo.

Y aparte una persona tan culta, pero después me sentí culpable, después sentí como pena por este hombre, y después me sentí culpable por haber sentido pena por un hombre que asesinó, y además se lo confesó, a dos de sus exnovias.

Entonces fue un sentimiento, y es cuando pensé, “bueno, ¿y si no soy yo, si hubiera otra Beatriz Rivas?” O sea, ¿Soy yo misma la escritora, el personaje, yo soy la que realmente escribo mis libros?

Fue como un desdoblamiento, como que tenía ganas de que la carta no estuviera dirigida a mí, y al mismo tiempo estaba muy orgullosa de la carta.

Y sentía mucha pena por este hombre, y al mismo tiempo decía, “no puedo sentir pena por un asesino”, pero nada más de imaginar su vida, entre a Internet y me puse a investigar sobre esta cárcel, tienen cámaras, pude ver las celdas donde están los presos del pabellón de la muerte, conocí sus horarios, todo lo que hacen, lo que les permiten hacer -que es muy poco- y entonces dije: “Este tiene que ser el personaje principal de la novela”.

De por sí todas son Beatrices, me convertí en personaje, que finalmente no soy yo, cuando uno escribe, aunque escriba de uno mismo, ya en el libro uno es un personaje y puedes hacer con el personaje básicamente lo que te dé la gana.

Entonces el hilo conductor de la novela es esta Beatriz, escritora, que está en su estudio, que recibe esta carta, todos los sentimientos que le despierta esta carta y su historia particular con el preso, cómo se escriben, cómo ella lo quiere ir a visitar en la cárcel, no les voy a contar en qué acaba, pero la Beatriz uno, que es la Beatriz escritora personaje, abre y cierra la novela.

GJ: Platícanos de la Beatriz, porque encontraste varias, a mí me llamó mucho la atención una, que es la del libro éste de Carlos Ruiz. Platícanos de la Beatriz Rivas de “La sombra del viento”.

BR: Uno de los personajes de “La sombra del viento”, que fue un libro que me gustó, es un buen libro… y entonces decidí continuar su historia; o sea, la novela de Ruiz acaba y yo tomo prestada a esta Beatriz y continúo la historia con su hijo y todo lo que pasa, no quiero decir, pero es una historia maravillosa porque de hecho desde Ruiz hay una persona que escribe en escena de las personas.

Entonces yo retomo la misma idea y hago a esta Beatriz que va siguiendo su destino, un destino que ella sabe inevitable, que es un destino trágico.

Toma en cuenta que todas las Beatrices tienen destinos trágicos, yo creo que tengo algún trauma por ahí de la infancia o de mis profesores…

SS: No, nada más alguna que otra, ésta también la Beatriz de Dante, que es inmortal, la que lleva a Dante a conocer el paraíso.

BR: Exacto, también es uno de los personajes. Y hay otra que a mi me encanta, que conocí precisamente en el país, en una foto de estos inmigrantes ilegales del África negra, cómo llegan en unas lanchas que no entiendo como no se hunden, se ahogarían en el Lago de Chapultepec, y ahí se van hasta las Canarias, y es una Beatriz Rivas que es real, Beatriz Rivas Biu, es hija de español y de senegalesa.

Pero a mí me llamó mucho la atención qué estaba haciendo una Beatriz Rivas que es española, como ilegal en una pajera llegando a las Canarias, entonces ahí está desarrollada la historia…

GJ: La Beatriz cuatro, la que va en la pajera, Beatriz pajera.

BR: Exacto.

SS: ¿Cómo trabajas? Yo sé, bueno, no todo el mundo lo sabe, y lo digo, Beatriz Rivas es esposa de Francisco Martín Moreno, un escritor, sé que tienen dos departamentos en la Ciudad de México, y me los imagino a cada quien en su departamento, cada quién en su cuarto trabajando, escribiendo, y después viéndose para comer, después de haberse pasando toda la mañana escribiendo, porque son escritores de tiempo completo.

¿Cómo viven dos escritores de tiempo completo juntos sin sacarse los ojos?

BR: No, es divertido, primero, los dos escribimos de cosas muy distintas, de hecho se los voy a contar, le contaba yo a mi hija cuántos libros vendía, me estaba yendo muy bien, pero nada comparada con Francisco…

SS: Bueno, Paco es uno de los autores que más se venden en México.

BR: Por mucho, y entonces me decía Isabela, que es mi hija, me decía, “ay, mamá, lo que tienes que hacer si quieres vender como mi papá, a la próxima novela ponle “México algo” -risas-.

SS: A ver, “México Acribillado”, ya está, ¿”México seducido”?

BR: “México loquesea” va a ser éxito editorial… no, es muy divertido vivir con un escritor, sobre todo cuando no hay competencia, y no sólo no hay competencia, hay mucho apoyo y complicidad, de repente estoy escribiendo y entra corriendo y dice, “¿te puedo interrumpir? Es que ya tengo la escena, ya sé cómo empezar la siguiente novela, ya encontré la voz para tal personaje”.

Entonces, sí hay muchas coincidencias, complicidades, y no hay competencia, y es maravilloso porque nos entendemos muy bien, si de repente le doy cinco cuartillas yo sé que en las va a leer con un criterio de escritor y de lector, entonces es muy divertida la vida…

SS: Beatriz, ¿quién cocina?

BR: Él por lo menos; de hecho cuando nos casamos me dijo y lo dijo públicamente, “prometo no golpearte siempre y cuando no entres a la cocina”, y le he hecho caso.

SS: Bueno, esto no es televisión, y tienen una ventaja de que esto no sea televisión, usted se puede imaginar a Beatriz Rivas, pero si no cree mi palabra de que realmente no solamente es una gran escritora y una mujer muy talentosa, y se pregunta usted cómo se ve Beatriz Rivas, ahí está su página de Internet, beatrizrivas.com, y hay una fotografía muy hermosa tomada por su propio marido, Francisco Martín Moreno…

GJ: Y si la quiere conocer mejor hay que leer su obra.

SS: Leer su obra está bien, pero fíjate que ya vi que aquí en su nueva obra de Alfaguara, se tapa la cara para que no la veas…

BR: Y además esa foto sale en mi novela, esa foto la describo en la Beatriz creo que ocho, y por eso la puse, esa foto es del 89… ya pasó mucho tiempo.

Aprovecho para decirles que ya salió mi novela anterior, “Viento amargo”, en edición de bolsillo en Punto de Lectura, en menos de cien pesos, para los que no la hayan leído hay que leerla.

SS: “Viento amargo”, también es la novela de Napoleón, ¿verdad?

BR: Exacto.

SS: Bueno, gracias Beatriz por estar con nosotros, la novela, nuevamente, se llama “Todos mis vidas posibles”, y es de Editorial Alfaguara.

Published in: on julio 8, 2009 at 3:36 am  Dejar un comentario  

The URI to TrackBack this entry is: https://beatrizrivas.wordpress.com/2009/07/08/entrevista-con-sergio-sarmiento/trackback/

RSS feed for comments on this post.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: